Las 8 estafas de WhatsApp más comunes en España

Smartphone mostrando un mensaje de alerta de seguridad

Casi todas las estafas de WhatsApp que circulan en España son variaciones de ocho engaños. Una vez los reconoces, se ven venir a kilómetros. Este artículo explica cómo funciona cada uno, cuál es la señal que lo delata y qué hacer en las primeras horas si has picado.

➡️ Tabla de contenido
  1. La regla que vale para las ocho
  2. Las ocho de un vistazo
  3. 1. «Mamá, se me ha roto el móvil»
  4. 2. El paquete que no llega
  5. 3. El banco que te avisa de un movimiento raro
  6. 4. La verificación de WhatsApp robada
  7. 5. La oferta de trabajo que paga por dar «me gusta»
  8. 6. La inversión que no puede fallar
  9. 7. El premio y el falso sorteo de una marca conocida
  10. 8. El amor que nunca te ve en persona
  11. Si ya has picado: las primeras horas
  12. Preguntas frecuentes

La regla que vale para las ocho

Antes de la lista, lo que tienen en común todas: prisa y un canal nuevo.

El estafador necesita que actúes antes de pensar, y necesita sacarte del canal habitual. Por eso siempre hay una urgencia —un plazo, una multa, un hijo en apuros— y siempre te piden hacer algo fuera de lo normal: escribir a un número desconocido, pagar por Bizum en vez de por el método de siempre, instalar una aplicación.

Si notas esas dos cosas juntas, para. No hace falta que identifiques cuál de los ocho es.

Las ocho de un vistazo

Si tienes prisa, esta tabla es el artículo entero resumido. La columna de la derecha es la pregunta que desmonta cada engaño en un segundo.

La estafaLo que pideLa pregunta que la desmonta
«Mamá, se me ha roto el móvil»Un pago urgente¿Por qué no quiere hablar por teléfono?
El paquete retenido1 o 2 € de aduanas¿Esperaba yo un paquete de esa empresa?
El aviso del bancoEl código del SMS¿Desde cuándo un banco pide el código?
El código reenviadoUn código que te llega a ti¿Para qué querría otra persona un código mío?
El trabajo desde casaAdelantar dinero¿Qué trabajo exige pagar antes de cobrar?
La inversión seguraUn ingreso en una plataforma¿Está registrada en la CNMV?
El falso sorteoReenviar a diez contactos¿Aparece el sorteo en la web oficial?
El amor a distanciaDinero para un imprevisto¿Le he visto la cara en directo alguna vez?

1. «Mamá, se me ha roto el móvil»

Es la más extendida en España y la que más dinero mueve. Llega un mensaje desde un número desconocido diciendo que es tu hijo o tu hija, que ha perdido el móvil o se le ha roto, y que este es su número nuevo. A los pocos mensajes pide un pago urgente: una transferencia, un Bizum, una factura que vence hoy.

Funciona porque juega con el miedo de un padre y porque el delincuente no necesita saber nada de ti: manda el mismo mensaje a miles de números y espera a quien tenga hijos.

Lo que lo delata: nunca quiere hablar por teléfono. Siempre hay una excusa —el micrófono roto, está en clase, no tiene saldo—. Llama al número de siempre. Si tu hijo contesta, ya está resuelto.

Mano sosteniendo un movil con un mensaje recibido en la pantalla

2. El paquete que no llega

Un SMS o un WhatsApp de Correos, SEUR, DHL o cualquier mensajería dice que tu paquete está retenido y que hay que pagar una pequeña cantidad de aduanas, uno o dos euros, con un enlace.

El importe ridículo es lo que lo hace funcionar: nadie desconfía por dos euros. Pero el enlace lleva a una página que copia la de la empresa y lo que de verdad captura son los datos completos de tu tarjeta. El cobro de dos euros a veces ni se produce; lo que viene después son cargos mucho mayores.

Lo que lo delata: la dirección web. Mírala entera, no solo el principio. Y sobre todo: ¿esperabas un paquete de esa empresa? Si no, no hay nada que pagar.

3. El banco que te avisa de un movimiento raro

Mensaje alarmante: han detectado una compra sospechosa en tu cuenta y hay que verificar la identidad. A veces hasta llaman, y en la pantalla aparece el nombre real del banco, porque el número de origen se puede falsificar.

La trampa está en el final: te piden el código que acabas de recibir por SMS. Ese código es justo lo que les falta para completar una transferencia que están haciendo ellos en ese momento.

Lo que lo delata: ningún banco pide nunca el código de verificación, ni por teléfono ni por mensaje. Ninguno. Cuelga y llama tú al número que viene en el reverso de tu tarjeta.

4. La verificación de WhatsApp robada

Un conocido —en realidad su cuenta ya robada— te escribe diciendo que le va a llegar un código a tu móvil por error y te pide que se lo reenvíes.

Ese código es el de verificación de tu WhatsApp. En cuanto se lo mandas, pierdes la cuenta, y desde ella empiezan a pedir dinero a todos tus contactos haciéndose pasar por ti.

Lo que lo delata: no hay ninguna situación real en la que un código tuyo le haga falta a otra persona. Y la protección definitiva es activar la verificación en dos pasos en Ajustes → Cuenta: con un PIN propio, el código solo no les sirve de nada.

5. La oferta de trabajo que paga por dar «me gusta»

Un mensaje ofrece trabajo desde casa, sin experiencia, con pagos diarios por tareas muy sencillas: valorar hoteles, dar me gusta a vídeos, seguir cuentas.

Los primeros pagos son reales, y pequeños. Eso es lo que genera la confianza. Después aparece la «tarea premium» que requiere adelantar dinero para desbloquear una comisión mayor, y ese es el momento en el que desaparecen con todo.

Lo que lo delata: cualquier trabajo que te pida poner dinero antes de cobrar no es un trabajo. Y ninguna empresa real contrata por WhatsApp a desconocidos.

6. La inversión que no puede fallar

Criptomonedas, divisas o una plataforma con rentabilidades garantizadas. Suele llegar por un grupo al que te han añadido sin pedirte permiso, lleno de gente —falsa— celebrando sus ganancias.

Incluso dejan retirar las primeras ganancias pequeñas, otra vez para generar confianza. Cuando metes una cantidad seria, la plataforma deja de permitir retiradas o pide un «impuesto» previo para liberar el dinero.

Lo que lo delata: la palabra garantizado. En inversión no existe. Y comprueba siempre si la entidad está registrada en la CNMV: tiene un buscador público y un listado de chiringuitos financieros avisados.

7. El premio y el falso sorteo de una marca conocida

Mercadona, Zara, Lidl o Carrefour regalan cheques por su aniversario. Para cobrarlo hay que rellenar una encuesta y reenviar el mensaje a diez contactos.

El objetivo doble es recoger tus datos personales y usarte para propagarlo. En algunos casos acaba en una suscripción de pago encubierta en la letra pequeña.

Lo que lo delata: ninguna marca sortea nada exigiendo reenviar el mensaje. Esa petición sola basta para descartarlo. Si dudas, entra en la web oficial de la marca: si el sorteo existiera, estaría ahí.

8. El amor que nunca te ve en persona

Es la más lenta y la más cara. Empieza con un número equivocado o un contacto en redes, se traslada a WhatsApp, y durante semanas o meses se construye una relación de verdad. La petición de dinero llega tarde, cuando ya hay confianza: una urgencia médica, un problema en la aduana, un billete para venir a verte.

Lo que lo delata: nunca hay videollamada, o es de segundos y con mala excusa. Nunca se concreta un encuentro. Si llevas meses hablando con alguien a quien no le has visto la cara en directo, es esto.

Si ya has picado: las primeras horas

El orden importa, y las primeras dos horas son las que deciden si se recupera el dinero.

  1. Llama a tu banco. Es lo primero, antes que nada. Si la transferencia es reciente, en muchos casos se puede bloquear o retroceder.
  2. Cambia las contraseñas de lo que esté comprometido, y primero la del correo, que es la llave para recuperar todo lo demás.
  3. Guarda las pruebas. Capturas de la conversación, el número, los enlaces, los justificantes. Sin eso la denuncia no va a ningún sitio.
  4. Denuncia. En la Policía Nacional o la Guardia Civil, presencialmente o por su web. Que sea de madrugada no importa: hazla igual.
  5. Avisa a tus contactos si han robado tu cuenta, porque el siguiente objetivo son ellos.

Si tienes dudas de si algo es una estafa, el 017 del INCIBE es gratuito, confidencial y atiende todos los días del año. Y la Oficina de Seguridad del Internauta publica los fraudes nuevos según aparecen.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si un mensaje de WhatsApp es una estafa?
Dos señales valen por todas: prisa y un canal nuevo. Si te meten urgencia y te sacan de la vía habitual, desconfía. Verifica siempre por un camino distinto, llamando al número de siempre.

¿Se puede recuperar el dinero de un Bizum enviado por error a un estafador?
Es difícil porque el Bizum es inmediato e irrevocable, pero no imposible. Llama al banco en el acto: cuanto antes se avise, más opciones hay de bloquearlo.

¿Dónde denuncio una estafa por WhatsApp en España?
En la Policía Nacional o la Guardia Civil, en comisaría o por su web. Para consultar antes de denunciar, el 017 del INCIBE es gratuito.

¿Bloquear al estafador sirve de algo?
Deja de escribirte desde ese número, pero vuelven desde otro. Bloquea y, sobre todo, repórtalo dentro de WhatsApp: eso sí ayuda a que cierren la cuenta.

¿Es seguro abrir un mensaje de un desconocido?
Abrirlo y leerlo, sí. El riesgo está en pulsar enlaces, descargar archivos o contestar. Contestar confirma que tu número está activo y te mete en más listas.

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